Los Houston Rockets juegan al poker de altos vuelos

En una buena entrevista, las respuestas de la figura a conocer son las que muestran el camino a seguir con el resto de las preguntas, y el redactor de Grantland Zach Lowe supo conseguir que Chandler Parsons detallara las partidas de poker con las que que últimamente ameniza los continuos vuelos que tienen que coger los jugadores de la NBA.

Parsons es el alero titular de los Houston Rockets, que este año han asegurado su presencia en los reñidos playoffs de la Conferencia Oeste de la liga profesional de baloncesto norteamericana.

Después de responder a varias preguntas sobre la apretada situación de la clasificación global en el Oeste, sobre el trabajo defensivo de Parsons a lo largo del año para los Houston Rockets o acerca de la suerte que fue para él caer a una posición en el draft que le llevó a formar parte del peculiar sistema ofensivo de los Rockets, a Parsons se le planteó una pregunta tan intrascendente como “¿cuál es tu rutina habitual en el avión durante los vijaes fuera de casa?”

Últimamente he estado jugado al poker, y dominando la partida.

El redactor se dejó guiar por el hilo y acabó desarrollando la madeja de una partida en la que también juegan Jeremy Lin, Omri Casspi , el entrenador asistente J.B. Bickerstaff y el guardaespaldas de una de las estrellas del equipo, Dwight Howard.

La partida es de altos vuelos, tan altos que se juega a 10.000 pies sobre el suelo. La broma, puesta en bandeja no quiere decir que jueguen por pipas. La compra mínima se mueve entre los 100$ y los 1.000$, y no es extraño que alguno recargue incluso varias veces.

En el hotel, sin embargo, la rutina es distinta. Nada que ver con las timbas de madrugada que se montan en algunas habitaciones y apartamentos durante los seguimientos de torneos, prr ejemplo. Allí lo que cunde es pedir algo de comer y descansar.

Eso sí, un consejo para el bueno de Chandler: cinco vuelos no son una muestra suficiente para echar las campanas al vuelo. Por si acaso, no te despistes.

Parsons no es el único jugador de la NBA con gusto por el Texas Hold’em. Seguramante recuerdas varias menciones al jugador de Boston Celtics y Brooklyn Nets Paul Pierce en las crónicas de los últimos Main Events de las WSOP, por citar a alguno.

Y ellos son tan solo un par de los muchos deportistas que aman el poker y que incluso han hecho de este juego su hobby o su profesión una vez han acabado sus carreras deportivas.

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