El Teorema Fundamental del Poker

El Teorema Fundamental del Poker es una teoría de poker que David Sklansky presentó, por primera vez, en su libro “La Teoría del Poker”. El concepto en sí es muy simple y hasta casi obvio, podría decirse; pero es justamente esa simplicidad de lógica la que nos permite entender cómo funciona el juego del poker, y qué deberíamos hacer para jugar poker ganador.

El Teorema Fundamental del Poker dice, textualmente: “Cada vez que juegas una mano de manera diferente a la que la hubieras jugado si hubieras podido ver las cartas de tus oponentes, ellos ganan; y cada vez que juegas tu mano del mismo modo que la hubieras jugado de haber podido ver todas sus cartas, ellos pierden. Del mismo modo, cada vez que tus oponentes juegan sus manos de manera diferente a la que lo hubieran hecho de haber visto tus cartas, tú ganas; y cada vez que juegan sus manos del mismo modo que lo hubieran hecho de haber visto tus cartas, tú pierdes.”

Para simplificar, esto significa que, para jugar poker de la mejor manera posible, deberíamos hacerlo, siempre, como si estuviéramos viendo las cartas cubiertas de nuestros oponentes. Esto es:

1-Si tuviéramos una mano peor, abandonaríamos.

2-Si tuviéramos una mano mejor que la de nuestro rival, subiríamos la apuesta.

3-Si tanto nosotros como nuestro rival tuviéramos manos marginales, pero la mano marginal de nuestro rival fuera mejor que la nuestra, haríamos un farol.

Ahora bien. Es claro que no podemos ver las cartas cubiertas de nuestro rival, pero sí podemos tratar de leer su mano, y podemos analizar la textura del board, y deducir cuánto podría beneficiar a los proyectos de nuestro rival. Pero hacer esto requiere de una habilidad que no todos los jugadores de poker tienen, aunque es posible adquirir. La única manera de hacerlo es la práctica, la experiencia; jugar cientos de manos de poker hasta volvernos expertos. Cuanto mejores seamos, más nos acercaremos a jugar holdem poker en forma perfecta.

Para aclarar más el concepto, vamos a ver un par de ejemplos. Queda claro que tomaremos en cuenta sólo las cartas nuestras y de nuestro rival, y las cartas del flop, y no involucraremos elementos que siempre debemos tener en cuenta al decidir nuestra jugada, como el estilo de juego del rival, el tamaño de los stacks y las apuestas, etc.

Para el primer ejemplo, supongamos que estamos en un juego full ring con 6 jugadores en la mesa. Tenemos par de 9s, y hacemos una subida estándar de 4 veces la ciega grande. El jugador en el botón ve nuestra subida con una mano A-K de distinto palo. Las ciegas abandonan, y el flop es 2-6-9 de distinto palo. Esto nos da un set alto.

Ahora tenemos que decidir cuál es la mejor opción. Y lo mejor que podemos hacer es pasar. El motivo es que nuestro rival sólo tiene un As alto y, si subimos la apuesta, muy probablemente él decida abandonar. Esto significaría que está tomando la mejor decisión posible y jugando “poker perfecto”, tal como si estuviera viendo nuestras cartas.

Por nuestro lado, que nuestro rival abandone no es lo mejor que puede pasar. Lo que queremos es que, aún teniendo una mano peor que la nuestra, sigan en el juego, para conseguir el mayor valor posible por nuestra mano. Si pasamos, es probable que nuestro rival intente un farol en el flop o el turn. O, mejor aún, quizás aparezca en el flop una K o un As, lo que nos permitiría subir la apuesta y que nuestro rival vea la subida, ya que, seguramente, supondrá que tiene la mejor mano.

Veamos un ejemplo más. Tenemos par de Ases y nuestro rival tiene K-J del mismo palo. Subimos en el pre-flop, nuestro rival ve la apuesta, y el flop es K -9 -8 de dos palos diferentes, uno de los cuales le da a nuestro rival un proyecto de color.

La mejor decisión es apostar, por varios motivos. En primer lugar, queremos obtener el mayor valor posible por nuestro par de Ases, contra una mano peor que la nuestra. Quienes vean nuestra subida serán quienes tienen cartas altas, incluyendo a nuestro rival K-J. Además, necesitamos proteger nuestra mano. Por lo tanto, tenemos que apostar una cantidad suficiente para que nuestro rival no tenga las odds que necesita para seguir en la mano tratando de completar su proyecto.

En el último ejemplo, tenemos un par de 2s, subimos en el pre-flop, y un rival ve la subida con par de 10s. El flop es A –Q – 7, de distinto palo. La mejor estrategia de poker es hacer una apuesta de continuación. Nuestro par de 2s tiene, en general, valor en el showdown. Pero esta vez no ganaremos en esa instancia porque nuestro rival tiene par de 10s. Entonces, intentamos un farol y apostamos. Es probable que nuestro rival abandone.

Incluso con un flop A -9 -3 nos convendría hacer una apuesta de continuación, ya que nuestro rival no podrá, entonces, estar seguro de que no tenemos un As en la mano.

La idea que presenta el Teorema Fundamental del Poker es, como dijimos, jugar como si viéramos las cartas del rival, es decir, jugar en forma perfecta. Y, aunque nunca lo lograremos totalmente, podemos tratar de acercarnos todo lo posible a esta forma de juego, poniendo a nuestro rival en un rango de manos lo más acertado posible, y tratando de deducir cómo las cartas del board pueden (o no) ayudarlo a completar su proyecto o mejorar su mano.

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